Vivir es pasar de un espacio a otro haciendo lo posible para no golpearse.
Georges Perec, Especies de espacios

martes, 7 de abril de 2026

Lanzarse a la deriva es una preciosa web que cuenta un taller, un modo de hacer, un proyecto posible, propone una mirada diferente sobre las ciudades en las que vivimos. pasearme por ella me ha supuesto placer enorme. recibo una invitación. la acepto. 

                                                   publicidad del taller Lanzarse a la deriva


domingo, 12 de mayo de 2024

en abril

volví a caminar por los límites de la ciudad, por ese camino de tierra que sale de la calle, dándole continuidad pero de otra manera, transformándose en otra cosa para continuar siendo. en primavera el sitio es bellísimo, una invitación a dejar que sean los pies los que piensen, los que manden.

viernes, 30 de diciembre de 2022

 

VIDEOPROMO CIUDADES II.mp4 from Patricia Ruz on Vimeo.

me parece una buena manera de comenzar el año: ver una instalación en torno a la ciudad. un trabajo diferente, de la familia de lo que fue Un lugar para vivir. yo no podré ir, pero si alguien va y me lo cuenta...

lunes, 9 de mayo de 2022

¿qué estamos haciendo aquí?

este sábado participé en una deriva organizada por el CDN. caminé por la ciudad con Francesco Careri. 



 jugar, atravesar, subir, saltar, una habitación al aire libre, 
fuera es dentro, un poema, 12 cafés 5 acuarius 6 cocacolas, alegría en los
pies, 25 cuerpos llenos de espacio, 




miércoles, 4 de mayo de 2022

Caminos de media hora: sonidos de barrio

Caminos de media hora: sonidos de barrio: desde la ventana grande de la solana veo bicicletas, flores amarillas, un patio rodeado de edificios con un plátano de sombra, ropa tendida,...

leo, en mi anterior entrada, que escuchar un paisaje es habitarlo. por eso comparto esta entrada aquí: porque tiene que ver con el habitar. 

pensar sobre lo que hacemos sin pensar: habitar, escuchar, caminar... eso quiero.

domingo, 6 de marzo de 2022

O gemer (El gemir), un documental

acabo de escuchar en Radio3 a Xabier Erkizia hablando sobre su documental O gemer (El gemir), que surge de una ausencia: el documental relata la búsqueda de un sonido. Erkizia cuenta con precisión y pasión sobre su documental, dan unas enormes ganas de verlo. es el relato de una aventura poética, de un viaje geográfico tanto como un viaje en el tiempo. dice, entre otras cosas, que ruido es todo sonido que no tiene nombre, cuando un sonido tiene nombre ya no es ruido. dice también que el paisaje, desde la escucha, se habita. y me viene a la memoria el taller ruido y ciudad, aunque el sonido del que habla no sea urbano: Erkizia busca el sonido peculiar de los carros de bueyes, practicando lo que él mismo denomina, una "arqueología del sonido".  escucharlo ha sido muy emocionante. rebusco en la red y encuentro esta conferencia, por si te apetece escuchar un rato a este buscador de sonidos perdidos. 

miércoles, 13 de enero de 2021

CARABANCHEL(ES), Filomena

hace ya más de un año hice un paseo con [Laliminal]: CARABANCHEL(ES). en esta deriva paseé no solo por un barrio fascinante sino por la historia de mi país. me acerqué a lo que llamamos Historia de una manera extraordinariamente significativa y emocionante. no he olvidado mucha de la información que ese día conocí y guardo un recuerdo vívido de algunas emociones, algunos lugares. mientras paseaba me sucedió algo que raramente me sucede cuando accedo a la información sentada en mi casa frente al televisor o al ordenador: el sentido me recorría. entendía con mi cuerpo, pensaba con mis pies.
  
hoy lo he recordado nuevamente mientras hablaba con mi amigo Víctor sobre Elche, la ciudad en la que vive y en la que ahora estoy trabajando. he mirado el correo, encontré un mail de [Laliminal] con más invitaciones a pasear y en su blog leí una entrada que me ha gustado mucho: De vuelta a la ciudad. Recorridos urbanos y visuales. 

me gusta hablar sobre lo que veo en las ciudades, me gusta pasearlas. en estos días de Filomena, mis amigas y amigos me cuentan de guerras de bolas de nieve en Callao, gente deslizándose en bandejas por la nieve, ciudadanos y ciudadanas que juegan, bailan, esquían en las calles. un suceso inesperado y su belleza le ha dado a las calles otros usos, les ha devuelto su condición de espacio de encuentro, nos ha recordado lo que puede ser un espacio público. pasear junto a extraños, jugar con la nieve, encontrarnos, no son utopías lejanas. me parece importante saber que estas maravillas son posibles e intentar no olvidarlo.




jueves, 12 de noviembre de 2020

barrio Boltanski

hace cuatro años José Luis Raymond me puso en conocimiento de la obra de Boltanski y desde entonces ha sido una referencia, encuentro en su trabajo inspiración y estímulo. en estas imágenes su obra me parece ciudad. si volviera a hacer "un lugar para vivir", seguro que habría un barrio Boltanski. o al menos, una calle.

jueves, 28 de mayo de 2020

a propósito de Vida y muerte de las grandes ciudades

hará unos dos o tres años que leí Vida y muerte de las grandes ciudades de Jane Jacobs.
me hubiera encantado leerlo cuando estaba comenzando el proyecto que dio origen a este blog pero no fue así y curiosamente, ha sido la lectura de ese libro fascinante la que me ha ayudado a comprender algo que sucedía invariablemte cuando acababan las funciones.
"un lugar para vivir" era una instalación narrada, una performance en la cual yo iba montando una ciudad con desechos, cosas encontradas en paseos, rescatadas de la basura, recicladas, desechos a los que se daba una segunda oportunidad.
el proceso de trabajo fue uno de los más fértiles de mi vida: todavía sigo explorando líneas de trabajo, descubrimientos, que surgieron ahí.
pero a lo que iba, yo hacía una ciudad en la primera parte de la instalación, durante la segunda parte el público entraba en el espacio y jugaba, añadía cosas, podía cambiar de sitio objetos, modificaba a placer la ciudad que yo había dejado incompleta, en obras.
 siempre comprobé que la ciudad resultante era más interesante, más hermosa, más compleja que la que yo había montado.
gracias a Jane Jacobs comprendí algo obvio: las ciudades son algo que hacemos juntos, juntas. y si las zonas nuevas de nuestras ciudades contemporáneas son menos interesantes que los barrios más antiguos, se debe a que falta en ellas la intervención de la comunidad, lo insólito y lo azoroso que producen tiempo y diversidad. lo planificado es pobre, lo sobredeterminado es aburrido, necesitamos la diferencia para que aparezca la complejidad que amamos, la belleza que nos sorprende, que en este caso -el de las ciudades- nunca es obra de una sola persona, sino el producto de la intervención conjunta y a veces anónima de quienes habitan un espacio en el transcurso del tiempo.
tras un rato de caos y juego conjunto, la instalación se completaba.
yo miraba lo que había.
cada vez diferente, siempre mutante, nunca dejó de sorprenderme la riqueza del espacio.
jamás hubiera podido hacer sola lo que veía, las extravagantes combinaciones de papel, cartón, hojalata y vidrio que surgían de un momento de juego entre extrañas y extraños. 

lunes, 27 de abril de 2020

suelo

me encantan las texturas del suelo
                                                 
en la nube de Cuidadoras de sonidos he encontrado grabaciones con información acerca del suelo que me han interesado mucho. si tienes unos minutos, escucha:



lunes, 20 de abril de 2020

una de libros

este pasado mes de febrero estuve en Cataluña trabajando. me alojé la casa de Pep Durán en Mataró. Pep es un anfitrión maravilloso y disfruté de conversaciones estimulantes y de paseos a la orilla del mar. cuando era niña no entendía que hubiera ciudades que no estuvieran a la orilla del mar. nací en Las Palmas de Gran Canaria, y para mí el mar era una presencia cotidiana, algo que siempre estaba ahí. lo natural. ahora vivo tierra adentro y descubrí hace un tiempo, que cada vez que voy a un lugar cerca del mar, algo dentro de mí se relaja sin ningún esfuerzo.
cuando acabé el trabajo que me llevó a orillas del Mediterráneo, Mon, otra de mis anfitrionas y yo pasamos un ratito a ver a nuestra amiga Noemi, que también vive a su orilla. y no sé muy bien cómo, terminamos hablando de libros que tienen como tema la ciudad. hablar acerca de libros con Mon y Noemi no es ninguna sorpresa: las dos los aman. lo que constityó una sorpresa fue la bibliografía que poseían acerca de este tema que me apasiona. resulta que nos apasiona a las tres. tengo ahora la tarea de encontrar los libros y leerlos, pero por lo pronto -y para que no se me olvide, que cuando apunto algo, no olvido- comparto aquí una estupenda bibliografía en imágenes. 
otro día tal vez piense un ratito sobre Mataró, Sabadell y sus alrededores.













domingo, 19 de abril de 2020

Rastro material. Mal de arquivo

hace mucho tiempo que no escribo en este blog.
hoy, quisiera dejar aquí un rastro de la exposición que encontré en el colegio Fonseca de Santiago de Compostela, llamada precisamente Rastro material. Mal de arquivo, de Silvia García González.
me pregunto, en estos días extraños en los que la vida en las ciudades es tan diferente a cuanto habíamos conocido, acerca de los rastros. acerca de la necesidad de hacer o no hacer lo que sea. decía Pascal que "Todas las desgracias del hombre se derivan del hecho de no ser capaz de estar tranquilamente sentado y solo en una habitación." ¿pero merece la pena vivir sin las desgracias -y los placeres- que se derivan de la necesidad de moverse y estar con alguien?
poco antes del encierro paseé por pueblos, ciudades, bosques y una playa, vi una exposición que me gustó, conversé con amigas y amigos, fui a pueblos cuya existencia desconocía que me parecieron hermosos. los rastros de todo eso me permiten esperar tranquila, estar lo más cerca posible de esa situación que Pascal piensa que nos ahorraría todas las desgracias.
hemos dejado de ser, momentáneamente (espero), lectoras y lectores de ciudades. porque las ciudades, yo creo, se leen con los pies, se miran con los pies.

lunes, 15 de enero de 2018

taller ruido y ciudad CA2M

Las asambleas del taller ruido y ciudad son cada vez más interesantes. Todo el taller, la verdad. Cada miércoles surgen cosas nuevas. Y siempre surgen preguntas. Preguntas que me hago, preguntas que hacer a los niños y niñas participantes. ¿Qué es el ruido y qué el silencio? ¿Para qué sirven? ¿Qué es una ciudad? ¿Para qué sirve y para qué no sirve? ¿Qué es escuchar?
En lo que va de temporada las niñas y los niños que asisten al taller nos han contado, entre otras muchas cosas, que el ruido acompaña y con el silencio despejas la mente, que la ciudad es un minimundo, un lugar donde está la felicidad, un sitio donde viven extraños y donde pasan muchas cosas. 

miércoles, 6 de diciembre de 2017

sábado, 25 de noviembre de 2017

Diccionario de las periferias

Ayer fui a la presentación de este Diccionario de las periferias en la librería Traficantes de sueños.
El libro, escrito por Carabancheleando, una plataforma formada por personas de diversos colectivos que realizan investigación militante, recoge en sus entradas, -como ellas mismas explicaron ayer-, conocimiento arraigado en la vida de las personas, necesariamente fragmentario, diverso, que pone en valor lo invisibilizado y que tiene como objetivo último producir un saber que derive en prácticas, que permita intervenir en la realidad. Intento resumir lo que se habló ayer, lo que encuentro en su página web (estupenda), pero lo mejor es acercarse: leer el libro y la web. Copio dos fragmentos de dos entradas:
Descampado.  Trapicheos, tragedias, jeringuillas, coches abandonados, árboles enjutos y malas hierbas, paraíso de la biodiversidad para algunos biólogos... Muchos permanecen casi intactos o asoman bajo la capa transformadora que se les impuso, con el misterio de por qué no han sido construidos con la fiebre especuladora. A veces generan leyenda, como la de Mataderos, por su condición de cementerio improvisado tras un bombazo. Hace poco se ha añadido un  nuevo descampado, inmenso, con el que tratan de borrar nuestra memoria y nuestra historia, tras la demolición de la cárcel de Carabanchel.
Curro. Tú no oyes a un pijo decir voy al curro, en todo caso van al job o al work y si dicen curro es porque se agobian cuando tienen demasiado trabajo.
Nosotras por ejemplo somos currelas, somos unas currantas. No decimos "ese es un trabajador de puta madre", nosotras decimos "ese es un currante" o "cómo te lo has currao". Una puede decir que una persona trabaja muy bien pero esa en cambio curra que te cagas. Es algo distinto, tiene algo más..., algo que marca la diferencia.

Y el Diccionario de la periferia tiene algo que marca la diferencia: una invitación a leer, pensar y combatir desde los barrios y sus saberes. Imprescindible.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Basilio Martín Patino

 "Las películas no investigan ni exploran la ciudad: la inventan o la sueñan."

En  la exposición  sobre la obra de Basilio Martín Patino "Madrid, rompeolas de todas las Españas", una lección de historia.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Caminando con Andrés

Hoy, a las 19 horas, un grupo de personas nos reunimos frente a la puerta de la cafetería de las Naves de Matadero. Muchas no nos conocíamos. Seríamos unas quince, o tal vez veinte las que esperábamos que comenzara la deriva, el paseo, en el que Andrés Fernández, un artista de Debajo del Sombrero, nos conduciría por donde él quisiera. Comenzamos a andar unos minutos después de las siete. Oscurecía. Andrés caminaba con paso vivo. Yo trataba a veces de acompasar mi paso al suyo. Él siempre delante, guiándonos, y mi pensamiento, vagando. A ratos escuchaba retazos de conversaciones de la gente que nos cruzábamos ("Lo que tienes es que tomarte un Nolotil", "¿Qué es eso?", "Este lo camina todo", "Y después, haces el gesto"...). En otros momentos mi atención se centraba en el sonido de nuestros pasos, tan diferente dependiendo del tipo de calzado de cada quien, del suelo que pisábamos. Imaginé nuestras trayectorias como hilos de colores que se cruzaban y descruzaban siguiendo los pasos de Andrés. Durante breves instantes siento que lo que hacemos es una extraña coreografía. ¿Cuál es el propósito de todo esto? ¿Y por qué debe haberlo? No sé lo que piensa o quiere Andrés, si él tiene o no un propósito. Hoy, dejo que me guíe. Me dejo llevar por calles que conozco, y sé que nunca las caminaría así: estos son los caminos de Andrés.
A nuestro paso, gente. Hay quien pasea, hay quien regresa a casa, hay quien va en bici y quien va en patines, hay quien pasea a sus perros, un grupo ensaya una coreografía en la calle y en el puente otro grupo hace botellón, la luna aparece brillante, redonda y blanca entre los árboles. Nosotras, nosotros, simplemente caminamos con Andrés.
Sentí que Andrés podía atravesar la noche, de punta a punta, caminando. A mí me gustaría acompañarle.

Mira aquí para saber más cosas acerca de Debajo del sombrero, y aquí para conocer algo más acerca del proyecto del artista galés Cai Tomos.


jueves, 5 de octubre de 2017

Lima

Estoy trabajando en Lima. Para ir a una función que tenía ayer en un colegio tomé los siguientes medios de transporte:
Un taxi
El Metropolitano
Un autobús
Un mototaxi
En esta ciudad destartalada de cielos a menudo cubiertos (Melville la menciona al inicio de Moby Dick como uno de los lugares del mundo donde el color blanco es ominoso, en este caso, el color del cielo, casi permanentemente cubierto de nubes), ver una ardilla o un colibrí son el regalo para quien decide pasear a pie.
En el centro de la ciudad, donde vale la pena mirar hacia arriba para ver extraordinarios balcones de madera, se llama jirón a la vía compuesta por varias calles o tramos entre esquinas. Entre 1862 y 1866 se realizó un cambio de nomenclatura urbana llamando jirones a las calles continuadas, y cuando acabó, se renombraron 89 jirones, que era el total de calles que tenía Lima entonces. Ahora Lima tiene alrededor de ocho millones de habitantes.