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Vivir es pasar de un espacio a otro haciendo lo posible para no golpearse.
Georges Perec, Especies de espacios
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miércoles, 6 de diciembre de 2017
Una calle. cuidadoras de sonidos
Deambulando por los caminos virtuales encuentro este vídeo en el blog de cuidadoras de sonidos. Un blog precioso.
viernes, 27 de enero de 2017
aparcamiento
Anoche en la calle Soria, Madrid, alguien la dejó perfectamente aparcada. ¿Será del enano Flinguin Forguinson, siempre en busca de la bañera que está más al norte? Y si no, ¿quién viajará en ella?
jueves, 19 de enero de 2017
ruido y ciudad. 11 y 18 de enero
Hemos comenzado a introducir paulatinamente los cambios que queríamos para esta nueva temporada y están funcionando muy bien. La asamblea ahora es más dinámica y participativa y el paisaje sonoro más "espectacular". En la sesión de ayer, las niñas y los niños aplaudieron espontáneamente en cuanto acabó, fue emocionante. En estas dos primeras sesiones de enero han venido dos clases del colegio Cristóbal Colón de Villaverde.
Los dos últimos miércoles nos han dejado regalos: el 11 de enero, en la manifestación, una transeúnte se nos acercó para decirnos si podríamos pedir más fuentes en la ciudad. Miguel, el profesor, le contestó que ella podía acercarse y gritarlo, sin problemas, pero a la señora le dio vergüenza. Es hermoso que alguien vea a niñas y niños manisfestándose, gritando que lluevan golosinas o una ciudad llena de color y se acerque para que pidamos que haya fuentes.
Este 18 de enero, la pregunta ¿a qué suena la calle? ha tenido respuestas muy bonitas: a gente, pisadas, conversaciones, ruido, al ruido de todos. En la asamblea hemos dedicado un ratito a imaginar una ciudad más bonita y hay quien ha decidido decorarla pintando las carreteras de azul (para que parezcan ríos), las farolas de verde, los edificios de todos los colores y hasta un niño ha sugerido que podrían decorarse los muros con brillantina. Una estatua dedicada al cubo rubik ha sido unánimemente votada. También en esta ocasión la palabra hogar ha salido a colación para definir la ciudad.
Están siendo alegres estos días de ruido y ciudad. Y llenecitos de preguntas: ¿es la extensión, el número de habitantes o la cantidad de terreno construido lo que diferencia a un pueblo de una ciudad? ¿Es de verdad un madroño el árbol del escudo de Madrid o no, como decía un niño? ¿Por qué no hay más colores en nuestras calles?
Los dos últimos miércoles nos han dejado regalos: el 11 de enero, en la manifestación, una transeúnte se nos acercó para decirnos si podríamos pedir más fuentes en la ciudad. Miguel, el profesor, le contestó que ella podía acercarse y gritarlo, sin problemas, pero a la señora le dio vergüenza. Es hermoso que alguien vea a niñas y niños manisfestándose, gritando que lluevan golosinas o una ciudad llena de color y se acerque para que pidamos que haya fuentes.
Este 18 de enero, la pregunta ¿a qué suena la calle? ha tenido respuestas muy bonitas: a gente, pisadas, conversaciones, ruido, al ruido de todos. En la asamblea hemos dedicado un ratito a imaginar una ciudad más bonita y hay quien ha decidido decorarla pintando las carreteras de azul (para que parezcan ríos), las farolas de verde, los edificios de todos los colores y hasta un niño ha sugerido que podrían decorarse los muros con brillantina. Una estatua dedicada al cubo rubik ha sido unánimemente votada. También en esta ocasión la palabra hogar ha salido a colación para definir la ciudad.
Están siendo alegres estos días de ruido y ciudad. Y llenecitos de preguntas: ¿es la extensión, el número de habitantes o la cantidad de terreno construido lo que diferencia a un pueblo de una ciudad? ¿Es de verdad un madroño el árbol del escudo de Madrid o no, como decía un niño? ¿Por qué no hay más colores en nuestras calles?
miércoles, 31 de agosto de 2016
"Mujeres y niños, y hombres que dejan pasar el tiempo". La ciudad según Shirley Baker.
Acabo de ver una exposición que me ha maravillado. Quedan muy pocos días (el 4 de septiembre es el último). Acercaos al Museo Cerralbo a disfrutar de la mirada de Shirley Baker sobre las calles de Manchester. Dos fotos me emocionaron muchísimo, y estoy segura de que cada quien tendrá sus favoritas. Una belleza que ya no existe, la documentación del proceso de destrucción de un lugar, gente hermosa, especialmente niñas y niños, mujeres, que habitan las calles. Mirad estas fotos, y acercaos a ver la exposición, comisariada por Ana Douglas.


miércoles, 5 de noviembre de 2014
de los paseos
Paseo mucho estos días. Encuentro cosas, veo gente. De las cosas, las recoja o no, una lista:
carta trucada para hacer magia
carcasa de televisor
cristal polarizado de gafas de sol
silla negra metálica con brazos
silla de madera
colchón de cama matrimonial
tornillos y tuercas de diferentes tamaños
pedazo de vidrio perteneciente a botella rota
pedazo de plástico naranja perteneciente a faro de bicicleta roto
estantería estrecha para cd
zapatos de bebé
chanclas (adulto)
barco de papel marrón, con papel de bolsa
una llave
¿Qué niña no puede hacer un truco de cartas? ¿Quién compró un televisor nuevo? ¿A quién se le rompieron unas gafas de sol? ¿Quién se muda de casa? ¿Qué matrimonio duerme mejor? ¿A quién se le perdió un tornillo? ¿Quién rompió una botella después de beber en ella a morro? ¿Qué bicicleta pasó a toda velocidad por el parque? ¿Cómo es el mueble nuevo para cd? ¿Qué bebé creció? ¿Quién no quiere usar las chanclas? ¿Quién añora el mar en Madrid? ¿Qué puerta abre la llave?
Cada cosa es un relato, pequeño o grande, que puede ser contado.
carta trucada para hacer magia
carcasa de televisor
cristal polarizado de gafas de sol
silla negra metálica con brazos
silla de madera
colchón de cama matrimonial
tornillos y tuercas de diferentes tamaños
pedazo de vidrio perteneciente a botella rota
pedazo de plástico naranja perteneciente a faro de bicicleta roto
estantería estrecha para cd
zapatos de bebé
chanclas (adulto)
barco de papel marrón, con papel de bolsa
una llave
¿Qué niña no puede hacer un truco de cartas? ¿Quién compró un televisor nuevo? ¿A quién se le rompieron unas gafas de sol? ¿Quién se muda de casa? ¿Qué matrimonio duerme mejor? ¿A quién se le perdió un tornillo? ¿Quién rompió una botella después de beber en ella a morro? ¿Qué bicicleta pasó a toda velocidad por el parque? ¿Cómo es el mueble nuevo para cd? ¿Qué bebé creció? ¿Quién no quiere usar las chanclas? ¿Quién añora el mar en Madrid? ¿Qué puerta abre la llave?
Cada cosa es un relato, pequeño o grande, que puede ser contado.
miércoles, 24 de septiembre de 2014
Gente en las calles
Puente de Toledo. Cerca de las 9:30 horas. Lo atravieso andando de camino al taller, Hablar con Arte. Voy contenta. Veo a un hombre vestido con pantalón y camisa a juego de color crudo, moreno, barba oscura, turbante color café, que camina en dirección contraria a mí. Como no estoy acostumbrada a ver a hombres con turbante en Madrid, miro tal vez un poco demasiado. Una manzana más allá he olvidado al hombre del turbante. Lo olvido el resto de la mañana. Lo olvido a mediodía y lo olvido a primera hora de la tarde.
Calle General Ricardos. 19:30 horas. Estoy dando un paseo, acabo de recorrer calles por las que nunca había pasado. Voy sin lentillas, así que mi mirada sobre la ciudad y sus calles es una mirada miope. A veces, es divertido. Una persona camina a mi altura, casi a mi paso. Los dos volvemos la cabeza y nos echamos una mirada rápida, de refilón. Es el hombre del turbante, que ahora camina en mi misma dirección, calle abajo. Lo veo perderse entre la gente, camino del Puente de Toledo. Imagino que lo cruza.
Porque lo veo dos veces, no lo olvido. ¿Qué hace falta para recordar? ¿Qué hace falta para rescatar un rostro, una forma de andar, una mirada, de la multitud de rostros, formas de andar, miradas?
Gente. Gente en las calles. ¿A dónde van? ¿Quiénes son?
Calle General Ricardos. 19:30 horas. Estoy dando un paseo, acabo de recorrer calles por las que nunca había pasado. Voy sin lentillas, así que mi mirada sobre la ciudad y sus calles es una mirada miope. A veces, es divertido. Una persona camina a mi altura, casi a mi paso. Los dos volvemos la cabeza y nos echamos una mirada rápida, de refilón. Es el hombre del turbante, que ahora camina en mi misma dirección, calle abajo. Lo veo perderse entre la gente, camino del Puente de Toledo. Imagino que lo cruza.
Porque lo veo dos veces, no lo olvido. ¿Qué hace falta para recordar? ¿Qué hace falta para rescatar un rostro, una forma de andar, una mirada, de la multitud de rostros, formas de andar, miradas?
Gente. Gente en las calles. ¿A dónde van? ¿Quiénes son?
sábado, 31 de mayo de 2014
martes, 27 de mayo de 2014
Festival ALAIRE, Leganés
El fin de semana pasado participamos en el Festival ALAIRE. Por primera vez, Un lugar para vivir estuvo en la calle. Toda una experiencia. Había muchas preguntas previas: ¿cómo proponer la participación del público? ¿cómo conseguir el estado de atención que la función necesita sin desvirtuarse? y, sobre todo, ¿lloverá o habrá viento? Un poquito de viento en la función del domingo movió los cimientos de la ciudad de papel y cartón, pero no llovió y Un lugar para vivir tuvo su rinconcito en Leganés. Momentos hermosos: Cuatro niñas y niños ayudándome a recoger y jugando con el papel kraft en el parque al acabar la función del sábado, el público asomándose a la ciudad y preguntando por cada cosa al finalizar la función del domingo. Especial y emocionante superponer la ciudad real y la imaginaria al hablar, señalando, escuchando... Decir "Esta es la ciudad: somo tú y yo" y sentir la verdad de las palabras. Cerrar los ojos y escuchar la ciudad real alrededor. Pedir ayuda al público y encontrarla de diferentes maneras. Acercar con la mirada a paseantes...
Como siempre, imposible trabajar sin compañia. La del público de La Fortuna y San Nicasio, los barrios de Leganés en los que trabajé, que se acercaron y escucharon. La de Nacho y Leah, que pusieron ilusión y profesionalidad, que me arroparon en todo momento, más convencidos que yo de que lo que hacíamos era bonito. Y la de Menchu, que ve siempre más de lo que yo soy capaz de ver. Sin los tres no hubiera podido dejarme llevar, luchar contra el viento, e incluso, volar este fin de semana.
Como siempre, imposible trabajar sin compañia. La del público de La Fortuna y San Nicasio, los barrios de Leganés en los que trabajé, que se acercaron y escucharon. La de Nacho y Leah, que pusieron ilusión y profesionalidad, que me arroparon en todo momento, más convencidos que yo de que lo que hacíamos era bonito. Y la de Menchu, que ve siempre más de lo que yo soy capaz de ver. Sin los tres no hubiera podido dejarme llevar, luchar contra el viento, e incluso, volar este fin de semana.
sábado, 25 de enero de 2014
inventario de árboles
Paseando como paseo a veces por los caminos de este territorio virtual, he encontrado una palabra que no conocía, alcorque, y una página web interesante Un alcorque, un árbol
La página contiene un inventario de árboles de Madrid, calle a calle, y aunque no están todos, es una manera fantástica de conocer algo más acerca de nuestros vecinos vegetales. Cada árbol clasificado tiene una ficha con su nombre científico y sus características.
En la calle donde vivo hay 49 aligustres japoneses, 6 acacias del japón, 3 melias, un plátano de sombra no clasificado y un alcorque vacío.
Un alcorque es, según el diccionario de María Moliner, un "Hoyo hecho alrededor de los árboles para recoger el agua de lluvia o retener la de riego". O también, la casa donde viven los árboles en las calles.
¿Hay árboles en tu calle? ¿Cuántos? ¿Sabes cómo se llaman? ¿Hay algún alcorque vacío?
La página contiene un inventario de árboles de Madrid, calle a calle, y aunque no están todos, es una manera fantástica de conocer algo más acerca de nuestros vecinos vegetales. Cada árbol clasificado tiene una ficha con su nombre científico y sus características.
En la calle donde vivo hay 49 aligustres japoneses, 6 acacias del japón, 3 melias, un plátano de sombra no clasificado y un alcorque vacío.
Un alcorque es, según el diccionario de María Moliner, un "Hoyo hecho alrededor de los árboles para recoger el agua de lluvia o retener la de riego". O también, la casa donde viven los árboles en las calles.
¿Hay árboles en tu calle? ¿Cuántos? ¿Sabes cómo se llaman? ¿Hay algún alcorque vacío?
viernes, 3 de enero de 2014
el primer paseo del año
1 de enero de 2014. No estoy en mi ciudad. Paseo por calles desconocidas. Un paseo largo, unas dos horas. Encuentro esto, algo así como un patchwork callejero.


Las calles, las ciudades, son un patchwork. Colchas hechas de retales, de pedacitos de cosas que se van uniendo unas con otras y se extienden sobre el espacio, cubriéndolo, -a ratos, hasta abrigando-. ¿Y qué hay debajo? Otra calle, otra ciudad.
Nunca caminamos sobre una sola ciudad, sino sobre todas las que han sido.
Las calles, las ciudades, son un patchwork. Colchas hechas de retales, de pedacitos de cosas que se van uniendo unas con otras y se extienden sobre el espacio, cubriéndolo, -a ratos, hasta abrigando-. ¿Y qué hay debajo? Otra calle, otra ciudad.
Nunca caminamos sobre una sola ciudad, sino sobre todas las que han sido.
lunes, 9 de septiembre de 2013
pasear: olores en un tramo de acera
Una mañana de principios de julio, mientras caminaba entre la Glorieta de Pirámides y el Paseo Doctor Vallejo Nájera (Madrid) decidí prestar atención a los olores. Jugaba sola. Aspiraba el aire buscando aromas. Me llegaron estos:
césped recién cortado
tortilla de patatas
sudor
colonia Nenuco
jabón
pino
El césped me llegó de un parque; la tortilla, de un bar; el sudor, la colonia y el jabón, de personas que pasaban a mi lado; el olor a pino, de los árboles de la acera.
¿Cuántos olores caben en una ciudad? ¿en un barrio? ¿en una calle? ¿Cuántos puedo oler?
césped recién cortado
tortilla de patatas
sudor
colonia Nenuco
jabón
pino
El césped me llegó de un parque; la tortilla, de un bar; el sudor, la colonia y el jabón, de personas que pasaban a mi lado; el olor a pino, de los árboles de la acera.
¿Cuántos olores caben en una ciudad? ¿en un barrio? ¿en una calle? ¿Cuántos puedo oler?
sábado, 15 de diciembre de 2012
domingo, 15 de julio de 2012
la 7ª
un río de rostros, de voces, de pasos, de cuerpos...
en la carrera 7ª hay de todo: teatros, librerías, museos, agencias de viajes, restaurantes, bancos, perfumerías, oficinas, casas de juego, panaderías, zapaterías... se compra y se vende en tiendas y en la acera...
sobre la acera se amontonan cd, dvd, paraguas, libros, mapas, puestos ambulantes de comida...
escucho ruidos, motores de coches y autobuses, bocinas, gritos de gente y hasta un insólito karaoke de acera donde una niña canta un vallenato
camino por la 7ª y un borracho me saluda en inglés
me gusta caminar por esta vía larga y populosa, la antigua Calle Real de Bogotá.
en la carrera 7ª hay de todo: teatros, librerías, museos, agencias de viajes, restaurantes, bancos, perfumerías, oficinas, casas de juego, panaderías, zapaterías... se compra y se vende en tiendas y en la acera...
sobre la acera se amontonan cd, dvd, paraguas, libros, mapas, puestos ambulantes de comida...
escucho ruidos, motores de coches y autobuses, bocinas, gritos de gente y hasta un insólito karaoke de acera donde una niña canta un vallenato
camino por la 7ª y un borracho me saluda en inglés
me gusta caminar por esta vía larga y populosa, la antigua Calle Real de Bogotá.
jueves, 8 de marzo de 2012
Derivas
Salimos a recoger cosas para hacer construcciones. Previamente vimos imágenes de tres libros, dos de ellos muy bellos: "Popville" de Anouk Boisrobert y Louis Rigaud, "Casualidad" de Pepe Monteserín y Pablo Amargo. El otro era "Objetivo Valencia. La ciudad en el punto de mira" editado por el IVAM. Esta vez el paseo es menos estimulante para mí. Regresamos a los pies de la loma de la Piruleta, o la loma Sola, y rebuscamos en la basura que hay allí. No fuimos mucho más allá. Hubiera sido bonito. Pero éramos menos y era más tarde. Otra vez será. Por otra parte, los paseos son impredecibles. La vida lo es.
Me ayuda a pensar acerca de nuestros paseos o derivas, "Walkscapes. El andar como práctica estética" de Francesco Careri. Un texto apasionante. Encuentro en sus páginas este mapa de hace unos 10.000 años.
¿No te parece sugerente y hermoso?
Buscando en la red una reproducción, encuentro una interesantísima web:
Paisaje Transversal. Negociación urbana para la transformación colectiva.
El sábado 10 de marzo organizan una deriva de seis horas por la periferia madrileña.
Nos movemos por la periferia, los niños, las niñas y yo. Por más de una periferia. En nuestros últimos paseos salimos de la calle y entramos en el camino. No hay transición. ¿Será posible alguna? Simplemente pasamos del asfalto a la tierra. La calle continúa en el camino, que se pierde en el horizonte y se hace distancia, lejanía. A los lados, campos de labor sustituyen a las casas. En las orillas del camino la basura parece que ha llegado a oleadas. La ciudad va dejando restos, desflecándose. Son esos restos los que buscamos. Los encontramos a veces desperdigados, a veces amontonados, como en los naufragios. Los arrastran mareas y corrientes desconocidas, mareas y corrientes de la periferia.
![]() |
| Grabado en una roca. Bedolina, Val Carmonica, Italia. |
¿No te parece sugerente y hermoso?
Buscando en la red una reproducción, encuentro una interesantísima web:
Paisaje Transversal. Negociación urbana para la transformación colectiva.
El sábado 10 de marzo organizan una deriva de seis horas por la periferia madrileña.
Nos movemos por la periferia, los niños, las niñas y yo. Por más de una periferia. En nuestros últimos paseos salimos de la calle y entramos en el camino. No hay transición. ¿Será posible alguna? Simplemente pasamos del asfalto a la tierra. La calle continúa en el camino, que se pierde en el horizonte y se hace distancia, lejanía. A los lados, campos de labor sustituyen a las casas. En las orillas del camino la basura parece que ha llegado a oleadas. La ciudad va dejando restos, desflecándose. Son esos restos los que buscamos. Los encontramos a veces desperdigados, a veces amontonados, como en los naufragios. Los arrastran mareas y corrientes desconocidas, mareas y corrientes de la periferia.
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viernes, 24 de febrero de 2012
Dibujar un mapa
La tentación de hacer un mapa, marcar los lugares, señalarlos: por aquí pasamos, aquí recogimos cosas, éste fue el camino, ésta la senda, ésta la calle. Si miras el mapa colgado de Google y este dibujito verás por donde fuimos. Ninguno de los dos por sí solo te cuentan nuestro itinerario. El dibujo es como un dedo señalando: fue por aquí.
Y también está el placer infantil (mi placer infantil) de hacer un mapa del tesoro. Como los piratas.
Y también está el placer infantil (mi placer infantil) de hacer un mapa del tesoro. Como los piratas.
lunes, 13 de febrero de 2012
Nuria Mora: "Mi intención a la hora de pintar en la calle no es solo pintar en la calle, sino que se vaya por la calle con otros ojos."
"P.- Tus obras tienen mucho que ver con la espacialidad ¿cómo eliges el lugar?
R.- Normalmente busco sitios abandonados que hayan quedado olvidados al margen de la ciudad y residuales. Me interesa mucho recuperar sitios que han perdido el interés para esta sociedad, y que a mi me cautivan simple y llanamente por la superficie o las tipografías o las puertas. Creo que es muy importante recuperar esos sitios y volverles a dar protagonismo. Es también una forma de reivindicar la ciudad que yo quiero para mi, una ciudad más a la escala del usuario y no a la escala de las grandes corporaciones. Pintar en todas esas tiendas que se han visto obligadas a cerrar porque se las han comido las grandes superficies es un pequeño homenaje."
Estracto de una entrevista extraída de Realidades inexistentes, realizada por Jorge Dueñas. Si quieres saber más de Nuria Mora, mira aquí.
viernes, 6 de enero de 2012
miércoles, 28 de diciembre de 2011
La ciudad y el tacto
"Pues qué sabemos de las esquinas de las calles, de los bordes de las aceras, de la arquitectura del adoquinado, nosotros que jamás hemos sentido bajo la planta desnuda de los pies el calor, la suciedad y las aristas de las piedras, que jamás examinamos los deniveles de las losetas para tumbarnos en ellas."
Walter Benjamin, Libro de los Pasajes
viernes, 2 de diciembre de 2011
Límites.
Paseo. Una calle acaba en un camino de tierra que se abre en medio de una extensión dehabitada. Horizonte abierto a la mirada, lugar donde los ojos se pierden lejos. Lejanía. Un sólo paso separa la calle asfaltada del camino de tierra, el territorio habitado del no habitado.
Miro. En las orillas del camino encuentro señales, rastros. Recojo latas oxidadas, pedazos de madera, restos de cosas que alguna vez sirvieron de algo. Me cruzo con otros paseantes. Pocos. Algunos se agachan, como yo, a recoger algo. No sé qué buscan, del mismo modo que ellos nos saben qué busco yo.Estoy fuera de la ciudad. Frente a ella. En uno de sus límites. La ciudad parece acabar de pronto. Pero la escucho, me siento rodeada de sus rastros, todavía (en cierto modo) envuelta en ella. ¿Dónde acaba la ciudad? ¿Estoy realmente fuera de ella? ¿La ciudad acaba donde no se escuchan ya sus ruidos? ¿Cuando deje de encontrar cosas rotas estaré fuera de la ciudad?
miércoles, 23 de noviembre de 2011
En busca de sonidos: un paseo. 7ª jornada del laboratorio de la Resi
Aullaba en torno mío la calle
Baudelaire
Salimos en busca de sonidos, a cazarlos. A veces, provocándolos. Hacían sonar la calle. Así, entre lo que sonaba y lo que hacíamos sonar, paseamos y escuchamos.Escuchamos nuestros pasos pisando fuerte o corriendo o caminando. Oímos el ruido que hacen las piedras cuando caen en los charcos de la lluvia reciente. Capturamos el sonido de pájaros, viandantes, coches, niños y niñas con sus madres en el parque, los sonidos del patio de un colegio en la tarde, sonidos raros escondidos en los contenedores de basura, ladridos que se anticipaban al perro... Había que estar en silencio para escuchar. Una tarea difícil. ¡Y se logró a ratitos! Yo, una extraña en esas calles, seguí el itinerario que los niños y las niñas de la Resi me marcaron.
Descubrí los límites de la ciudad, el descampado en el que acaba el barrio.
Si quieres, mira la página web de Hamish Fulton, walking artist
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