Vivir es pasar de un espacio a otro haciendo lo posible para no golpearse.
Georges Perec, Especies de espacios
Mostrando entradas con la etiqueta las ciudades y los sueños. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta las ciudades y los sueños. Mostrar todas las entradas

sábado, 21 de diciembre de 2013

"Siempre estaba, o creía estar, en Venecia"

imagen del viejo gueto judío de Venecia
...dice Théophile Gautier en La muerta enamorada.

"En Venecia hay tres lugares mágicos y secretos: uno en la "Calle del amor de los amigos", otro cerca del "Puente de las maravillas" y otro en la "Calle dei marrani", cerca de San Geremia, en el viejo Ghetto. Cuando los venecianos -algunas veces son malteses- se cansan de las autoridades, van hacia esos lugares secretos y, tras abrir las puertas al fondo de esos patios, se van para siempre hacia países maravillosos y hacia otras historias." Fábula de Venecia, de Hugo Pratt

Venecia, ciudad laberinto, espejo, puerto, escenario, jardín, sueño, ciudad imposible que, milagrosamente, existe.


miércoles, 21 de noviembre de 2012

Una ciudad después del viaje.

Buenos Aires. Largas avenidas. Gente. Gente en la calle, en los cafés. La calle Corrientes: teatro y libros. Tráfico imposible. Taxis negros y amarillos. Taxistas de Buenos Aires, cosmopolitas, conversadores. Uno nos habló de sus viajes, había conocido New York en los setenta, Madrid en los ochenta, veraneado en la costa griega... Otro se ofreció para ser nuestro cicerone y mostraba la ciudad como un hombre enamorado, como si ella fuera su amante. Con otro hablamos de teatro y cine, nos contó de actores que habían montado en su vehículo, de lo simpáticos o no que eran (Ricardo Darín es un gran tipo, nos dijo).
El viaje ya ha acabado, voy en el avión y leo a Borges:
"Yo, por ejemplo, siempre sueño con esquinas determinadas de Buenos Aires. Tengo la esquina de Laprida y Arenales o la de Balcarce y Chile. Sé exactamente dónde estoy y sé que debo dirigirme a algún lugar lejano. Estos lugares en el sueño tienen una topografía precisa pero son completamente distintos. Pueden ser desfiladeros, pueden ser ciénagas, pueden ser junglas, eso no importa: yo sé que estoy exactamente en tal esquina de Buenos Aires. Trato de encontrar mi camino."

lunes, 30 de abril de 2012

Las ciudades y los sueños, 3

Fragmentos de El último lector, de Ricardo Piglia:

     "El hombre ha imaginado una ciudad perdida en la memoria y la ha repetido tal como la recuerda. Lo real no es el objeto de la representación sino el espacio donde un mundo fantástico tiene lugar."
     "La diminuta ciudad es como una moneda griega hundida en el lecho de un río que brilla bajo la última luz de la tarde. No representa nada, salvo lo que se ha perdido. Está ahí, fechada pero fuera del tiempo, y posee la condición del arte, se desgasta, no envejece"
     "-Un mapa -dijo- es una síntesis de la realidad, un espejo que nos guía en la confusión de la vida. Hay que saber leer entre líneas para encontrar el camino. Fíjese. Si uno estudia el mapa del lugar donde vive, primero tiene que encontrar el sitio donde está al mirar el mapa."

jueves, 5 de abril de 2012

Las ciudades y los sueños, 2

Sueño ciudades. Reconozco las calles de las ciudades de mis sueños, a veces son calles de ciudades en las que he vivido que se entrelazan: una calle de Caracas que acaba en otra de Las Palmas, que se cruza con una de Vigo... Otras calles son de ciudades que solo existen cuando duermo. Las recuerdo al despertar: edificios, establecimientos (una pastelería estupenda en la que solo he entrado dormida) acontecimientos soñados, paseos. Casi todas tienen mar, bajo una cuesta y allí está, azul y enorme. Las calles y las ciudades de mis sueños son lugares sin nombre. Regreso a menudo a ellas y sé, como se saben las cosas soñando, que ya he estado ahí. Despierta y dormida, vivo en una ciudad.
Acabo de leer en El último lector, de Ricardo Piglia,  la historia de la réplica de una ciudad que se esconde en una casa del barrio de Flores, en Buenos Aires. Dice Piglia que no es un mapa ni una maqueta, sino una máquina sinóptica. O sea, algo que permite abrazar a primera vista un conjunto. Pienso que me gustaría que Un lugar para vivir fuera una máquina sinóptica: el abrazo y el resumen de una ciudad imaginaria, soñada. Sin nombre, como en mis sueños. Pienso también que el arte es una de las formas que tenemos de abrazar el universo. 

domingo, 8 de enero de 2012

Las ciudades y los sueños

"Hablaba de grandes ciudades según la manía que había adquirido de "haussmanizar" las grandes ciudades del mundo. Cogía por ejemplo un plano de Londres o de Constantinopla, lo estudiaba detenidadmente y, luego, dibujaba a su conveniencia un nuevo plano de la ciudad. Modificaba de tal modo la ordenación de algunas ciudades que después tenía dificultades en encontrar el orden trazado, se entiende con arreglo a su imaginario plano. Naturalmente había que derrumbar un buen número de monumentos y levantar en su lugar nuevas estatuas, obras de escultores desconocidos. Trabajando sobre Constantinopla, por ejemplo, le venían inmediatos deseos de cambiar Shangai. Durante el día reconstruía Constantinopla y durante su sueño moldeaba Shangai."
Henry Miller, El coloso de Marusi