Vivir es pasar de un espacio a otro haciendo lo posible para no golpearse.
Georges Perec, Especies de espacios
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domingo, 12 de mayo de 2024

en abril

volví a caminar por los límites de la ciudad, por ese camino de tierra que sale de la calle, dándole continuidad pero de otra manera, transformándose en otra cosa para continuar siendo. en primavera el sitio es bellísimo, una invitación a dejar que sean los pies los que piensen, los que manden.

miércoles, 13 de enero de 2021

CARABANCHEL(ES), Filomena

hace ya más de un año hice un paseo con [Laliminal]: CARABANCHEL(ES). en esta deriva paseé no solo por un barrio fascinante sino por la historia de mi país. me acerqué a lo que llamamos Historia de una manera extraordinariamente significativa y emocionante. no he olvidado mucha de la información que ese día conocí y guardo un recuerdo vívido de algunas emociones, algunos lugares. mientras paseaba me sucedió algo que raramente me sucede cuando accedo a la información sentada en mi casa frente al televisor o al ordenador: el sentido me recorría. entendía con mi cuerpo, pensaba con mis pies.
  
hoy lo he recordado nuevamente mientras hablaba con mi amigo Víctor sobre Elche, la ciudad en la que vive y en la que ahora estoy trabajando. he mirado el correo, encontré un mail de [Laliminal] con más invitaciones a pasear y en su blog leí una entrada que me ha gustado mucho: De vuelta a la ciudad. Recorridos urbanos y visuales. 

me gusta hablar sobre lo que veo en las ciudades, me gusta pasearlas. en estos días de Filomena, mis amigas y amigos me cuentan de guerras de bolas de nieve en Callao, gente deslizándose en bandejas por la nieve, ciudadanos y ciudadanas que juegan, bailan, esquían en las calles. un suceso inesperado y su belleza le ha dado a las calles otros usos, les ha devuelto su condición de espacio de encuentro, nos ha recordado lo que puede ser un espacio público. pasear junto a extraños, jugar con la nieve, encontrarnos, no son utopías lejanas. me parece importante saber que estas maravillas son posibles e intentar no olvidarlo.




domingo, 19 de abril de 2020

Rastro material. Mal de arquivo

hace mucho tiempo que no escribo en este blog.
hoy, quisiera dejar aquí un rastro de la exposición que encontré en el colegio Fonseca de Santiago de Compostela, llamada precisamente Rastro material. Mal de arquivo, de Silvia García González.
me pregunto, en estos días extraños en los que la vida en las ciudades es tan diferente a cuanto habíamos conocido, acerca de los rastros. acerca de la necesidad de hacer o no hacer lo que sea. decía Pascal que "Todas las desgracias del hombre se derivan del hecho de no ser capaz de estar tranquilamente sentado y solo en una habitación." ¿pero merece la pena vivir sin las desgracias -y los placeres- que se derivan de la necesidad de moverse y estar con alguien?
poco antes del encierro paseé por pueblos, ciudades, bosques y una playa, vi una exposición que me gustó, conversé con amigas y amigos, fui a pueblos cuya existencia desconocía que me parecieron hermosos. los rastros de todo eso me permiten esperar tranquila, estar lo más cerca posible de esa situación que Pascal piensa que nos ahorraría todas las desgracias.
hemos dejado de ser, momentáneamente (espero), lectoras y lectores de ciudades. porque las ciudades, yo creo, se leen con los pies, se miran con los pies.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Caminando con Andrés

Hoy, a las 19 horas, un grupo de personas nos reunimos frente a la puerta de la cafetería de las Naves de Matadero. Muchas no nos conocíamos. Seríamos unas quince, o tal vez veinte las que esperábamos que comenzara la deriva, el paseo, en el que Andrés Fernández, un artista de Debajo del Sombrero, nos conduciría por donde él quisiera. Comenzamos a andar unos minutos después de las siete. Oscurecía. Andrés caminaba con paso vivo. Yo trataba a veces de acompasar mi paso al suyo. Él siempre delante, guiándonos, y mi pensamiento, vagando. A ratos escuchaba retazos de conversaciones de la gente que nos cruzábamos ("Lo que tienes es que tomarte un Nolotil", "¿Qué es eso?", "Este lo camina todo", "Y después, haces el gesto"...). En otros momentos mi atención se centraba en el sonido de nuestros pasos, tan diferente dependiendo del tipo de calzado de cada quien, del suelo que pisábamos. Imaginé nuestras trayectorias como hilos de colores que se cruzaban y descruzaban siguiendo los pasos de Andrés. Durante breves instantes siento que lo que hacemos es una extraña coreografía. ¿Cuál es el propósito de todo esto? ¿Y por qué debe haberlo? No sé lo que piensa o quiere Andrés, si él tiene o no un propósito. Hoy, dejo que me guíe. Me dejo llevar por calles que conozco, y sé que nunca las caminaría así: estos son los caminos de Andrés.
A nuestro paso, gente. Hay quien pasea, hay quien regresa a casa, hay quien va en bici y quien va en patines, hay quien pasea a sus perros, un grupo ensaya una coreografía en la calle y en el puente otro grupo hace botellón, la luna aparece brillante, redonda y blanca entre los árboles. Nosotras, nosotros, simplemente caminamos con Andrés.
Sentí que Andrés podía atravesar la noche, de punta a punta, caminando. A mí me gustaría acompañarle.

Mira aquí para saber más cosas acerca de Debajo del sombrero, y aquí para conocer algo más acerca del proyecto del artista galés Cai Tomos.


miércoles, 15 de marzo de 2017

Teruel

Tras una función el sábado pasado en la Biblioteca Pública de Teruel, paseo por la ciudad. Tengo que hacer tiempo para tomar el autobús de regreso. Doy una vuelta por lugares que conozco y me gustan, veo cómo se llena de gente la Plaza del Torico, y me pierdo un poco. Voy al arrabal. Pasando el Archivo Provincial y bajando por los Arcos del acueducto, me interno por la calle Carrel y por la calle Ollerías del Calvario. Este nombre, ollerías, me llama la atención y miro en internet. Hay otras ciudades que tienen calles con ese nombre, que hace referencia a lugares donde se hacían ollas de barro, alfarerías. En un descampado de Ollerías del Calvario donde estacionan coches hay restos, que me parecen antiguos, de una construcción de ladrillo rojo. Quiero pensar que son restos de alfarerías o de hornos de arcilla. En los montes rojos que se divisan desde la estación de autobuses hay excavaciones arqueológicas donde se han encontrado restos bajomedievales y modernos relacionados con esa industria. Un paseo me lleva a otros posibles, ahora sé que hay una ruta de poco más de un kilómetro que lleva desde la calle Ollerías del Calvario hasta el Collado del Cerro de Santa Bárbara, la Senda de las Ollerías. Tendré que volver a Teruel.
 En un comercio, ya intramuros, veo un cartel que pone
Se buscan clientes. No se necesita experiencia
Esta ciudad pequeña, mudéjar y modernista, me sorprende siempre.





domingo, 11 de diciembre de 2016

imágenes de un paseo por Donostia





Árboles en un parque y una mujer que mira el mar. Eso he encontrado. También he visto la exposición de fotos de Ricardo Martín. Algunas me han parecido muy hermosas. Me ha gustado hacer el viaje en el tiempo que las fotografías antiguas propician. Comprobar cuánto hemos cambiado tanto como observar las cosas que no (las barandillas del paseo de la Concha o el balneario). Me gustan las ciudades con mar. Me oriento mejor. Y disfruto mucho escuchando las olas y dejando que la mirada se pierda en el horizonte abierto. Me gusta esta ciudad. Pasearla es un placer.

jueves, 5 de mayo de 2016

Buenos Aires

Acabo de regresar de Buenos Aires, donde me invitaron a contar cuentos y hacer talleres en el Encuentro Internacional de Narradores de la Feria del Libro. Ha sido apenas una semana, pero he podido pasear por la ciudad. Me encanta. Adoro la ruidosa y vibrante Corrientes, las calles empedradas de San Telmo, la elegancia bohemia de Palermo; me sorprende la amabilidad de su gente, la vitalidad cultural de la ciudad y la inteligencia del público bonaerense.  Me emocionó encontrar en las aceras baldosas o placas de la memoria hechas por asociaciones de vecinos, que devuelven a la ciudad la memoria de personas que desaparecieron en ella. Intervenciones que significan política y estéticamente, que recuperan un espacio público que puedan habitar todas las historias.
Encontré graffitis muy hermosos en mis paseos por San Telmo y Palermo. Estos son algunos:



    

miércoles, 5 de noviembre de 2014

de los paseos

Paseo mucho estos días. Encuentro cosas, veo gente. De las cosas, las recoja o no, una lista:
carta trucada para hacer magia
carcasa de televisor
cristal polarizado de gafas de sol
silla negra metálica con brazos
silla de madera
colchón de cama matrimonial
tornillos y tuercas de diferentes tamaños
pedazo de vidrio perteneciente a botella rota
pedazo de plástico naranja perteneciente a faro de bicicleta roto
estantería estrecha para cd
zapatos de bebé
chanclas (adulto)
barco de papel marrón, con papel de bolsa
una llave
¿Qué niña no puede hacer un truco de cartas? ¿Quién compró un televisor nuevo? ¿A quién se le rompieron unas gafas de sol? ¿Quién se muda de casa? ¿Qué matrimonio duerme mejor? ¿A quién se le perdió un tornillo? ¿Quién rompió una botella después de beber en ella a morro? ¿Qué bicicleta pasó a toda velocidad por el parque? ¿Cómo es el mueble nuevo para cd? ¿Qué bebé creció? ¿Quién no quiere usar las chanclas? ¿Quién añora el mar en Madrid? ¿Qué puerta abre la llave?
Cada cosa es un relato, pequeño o grande, que puede ser contado.

lunes, 27 de octubre de 2014

Cuenca

De paseo por Cuenca este mes de octubre, tengo dos funciones de cuentos en el BITA 2014 y mucho tiempo entre ellas. No sé por qué siempre se me olvida lo hermosa que es esta ciudad y lo que disfruto el vagabundeo por sus calles empinadas. Aprovecho para visitar la Fundación Antonio Pérez, un museo dedicado al objeto encontrado. La casa es un laberinto donde perderse a gusto. Una auténtica delicia.  Los espacios hablan, a veces ríes, apetece quedarse a jugar. Disfruté muchísimo la visita. Cuelgo fotos del paseo y del museo, el homenaje a Miquel Navarro es foto obligada.











¿No es bonito que en una ciudad de tierra adentro haya una casa de la sirena?


miércoles, 24 de septiembre de 2014

Gente en las calles

Puente de Toledo. Cerca de las 9:30 horas. Lo atravieso andando de camino al taller, Hablar con Arte. Voy contenta. Veo a un hombre vestido con pantalón y camisa a juego de color crudo, moreno, barba oscura, turbante color café, que camina en dirección contraria a mí. Como no estoy acostumbrada a ver a hombres con turbante en Madrid, miro tal vez un poco demasiado. Una manzana más allá he olvidado al hombre del turbante. Lo olvido el resto de la mañana. Lo olvido a mediodía y lo olvido a primera hora de la tarde.
Calle General Ricardos. 19:30 horas. Estoy dando un paseo, acabo de recorrer calles por las que nunca había pasado. Voy sin lentillas, así que mi mirada sobre la ciudad y sus calles es una mirada miope. A veces, es divertido. Una persona camina a mi altura, casi a mi paso. Los dos volvemos la cabeza y nos echamos una mirada rápida, de refilón. Es el hombre del turbante, que ahora camina en mi misma dirección, calle abajo. Lo veo perderse entre la gente, camino del Puente de Toledo. Imagino que lo cruza.
Porque lo veo dos veces, no lo olvido. ¿Qué hace falta para recordar? ¿Qué hace falta para rescatar un rostro, una forma de andar, una mirada, de la multitud de rostros, formas de andar, miradas?
Gente. Gente en las calles. ¿A dónde van? ¿Quiénes son?

sábado, 13 de septiembre de 2014

El paseo del señor Grillo

Mañana, una nueva historia en Un lugar para vivir. Os presento al señor Grillo, el caminante

Como veis, un tipo de altura...



viernes, 20 de junio de 2014

Perec

Hay escritores que me seducen siempre. Otros me estimulan, como si apretaran algún interruptor en mi imaginación o en mis sentidos. Los hay que hacen las dos cosas. Georges Perec es uno de ellos. Estoy leyendo Un hombre que duerme y encuentro esto, que me parece bonito apuntar aquí:

"Imaginas una clasificación de las calles, de los barrios, de los edificios: los barrios locos, los barrios muertos, las calles-mercado, las calles-dormitorio, las calles-cementerio, las fachadas peladas, las fachadas carcomidas, las fachadas oxidadas, las fachadas enmascaradas."

Imagino más: los barrios jardín, los barrios mar, las calles-río, las fachadas luna, las fachadas cara, los edificios queso, los edificios cohete, los edificios barco... ¿Cuántos modos hay de mirar una ciudad? ¿De pasearla? ¿De vivirla?


miércoles, 19 de febrero de 2014

de paseo por Gijón

en el rinconcito de la ciudad que está entre la Plaza Mayor y el puerto encontré una calle de nombre precioso: Tránsito de las Ballenas. Ahí está:


   


                                                                            Los paseos a veces te dan sensaciones de descubrimiento.
A mí me pasó eso en Gijón.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                  

viernes, 3 de enero de 2014

el primer paseo del año

1 de enero de 2014. No estoy en mi ciudad. Paseo por calles desconocidas. Un paseo largo, unas dos horas. Encuentro esto, algo así como un patchwork callejero.




Las calles, las ciudades, son un patchwork. Colchas hechas de retales, de pedacitos de cosas que se van uniendo unas con otras y se extienden sobre el espacio, cubriéndolo, -a ratos, hasta abrigando-. ¿Y qué hay debajo? Otra calle, otra ciudad.
Nunca caminamos sobre una sola ciudad, sino sobre todas las que han sido.

jueves, 10 de octubre de 2013

un paseo

Entre una función y otra por pueblos de Teruel -mi trabajo de este otoño- paro en Alcañiz. Una ciudad pequeña, nudo de comunicaciones, comercio y servicios de la zona. Tengo un rato libre y paseo. Subo al parque que hay bajo el parador y desde allí veo el barrio de San Jaime o Santiago, la antigua judería, una de las más importantes del Bajo Aragón. Laberinto de casas, vidas, historias.
¿Qué es un barrio? ¿Cómo nace? ¿Cómo se transforma?  ¿Qué significa ser de un barrio? ¿Cuál es el tuyo?

lunes, 9 de septiembre de 2013

pasear: olores en un tramo de acera

Una mañana de principios de julio, mientras caminaba entre la Glorieta de Pirámides y el Paseo Doctor Vallejo Nájera (Madrid) decidí prestar atención a los olores. Jugaba sola. Aspiraba el aire buscando aromas. Me llegaron estos:
césped recién cortado
tortilla de patatas
sudor
colonia Nenuco
jabón
pino
El césped me llegó de un parque; la tortilla, de un bar; el sudor, la colonia y el jabón, de personas que pasaban a mi lado; el olor a pino, de los árboles de la acera.
¿Cuántos olores caben en una ciudad? ¿en un barrio? ¿en una calle? ¿Cuántos puedo oler?

martes, 7 de mayo de 2013

Un paseo por ciudad de México: voy por los soportales del Zócalo, la plaza más grande del continente, y llego hasta la calle Santo Domingo. 
En la Hostería Santo Domingo paladeo sabores únicos: deliciosos escamoles (huevos de hormiga) y chile en nogada. ¡Mmm!
Después, para bajar un poco la comida, una vuelta por la calle Donceles, donde hay librerías de viejo. En la Alameda, parejas besándose. Y en la calle Indepepencia, cerca del Museo de Arte Popular, en una cafetería, un encuentro inesperado. De repente, un grupo de extranjeros se encuentran en una ciudad extraña. Y el mundo parece un lugar lleno de sorpresas, pequeño a ratos... 

lunes, 10 de septiembre de 2012

Día de lluvia


¿Dónde dirías que está la calle?
Está en el barrio de Palermo, Bogotá.
Bogotá, a ratos, sueña que es Londres. O juega a serlo.