Este verano estuve leyendo un poco a Zygmunt Bauman, me lo recomendó mi amigo Antonio Ventura. Es genial tener amigos como él, que te abren ventanas: un libro es una ventana desde la cual mirar el mundo. Recuerdo ahora esta lectura porque estuve paseando por el centro de Madrid y percibí de golpe cuánto ha cambiado en los últimos cinco años. "Vida líquida" y sus reflexiones sobre lo urbano me han dejado palabras y preguntas para pensar que el otro día me volvían a la memoria:
espacio público
exposición a la diferencia
extraños que conviven
vecindades fugaces
¿Qué es perdurable en nuestras vidas? ¿Por qué es importante que haya cosas perdurables? ¿Qué permanece? ¿Qué se mueve? ¿Cómo habitamos la ciudad? ¿Hay otras maneras? ¿Cómo usamos y compartimos el espacio público?
"¿Puede volver a convertirse el espacio público en lugar de participación duradera más que de encuentros casuales y breves? ¿En un lugar de diálogo, debate, confrontación y acuerdo?" se pregunta Bauman.
Páginas
Vivir es pasar de un espacio a otro haciendo lo posible para no golpearse.
Georges Perec, Especies de espacios
Georges Perec, Especies de espacios
jueves, 16 de octubre de 2014
sábado, 11 de octubre de 2014
con la PAI
Este lunes pasado enseñé Un lugar para vivir a mis amigas y amigos de la PAI. La PAI, un colectivo de animación y teatro de Zaragoza, me ha enseñado muchas cosas. Verles en acción supone poner en cuestión ideas y prejuicios acerca de la animación. La PAI me ayudó en el proceso de trabajo, incluso sin enterarse de que lo hacía. Por eso, fue emocionante estar en el Espacio Bebé, en esta función a puerta cerrada. La primera que hago solo para público adulto. Unas botellas se cayeron en el momento justo, como si fuera un efecto preparado, casi mágico. Oswaldo vio su ruidófono en funcionamiento y me hizo las luces, que quedaron muy bonitas. Al final, como niñas y niños, jugaron en la ciudad en obras.Al día siguiente, martes, vi un espacio de juego para peques de 1 a 6 años, hecho por ellos con cajas de cartón: ¡Cajas, casas y mucho más! Pensé que las dos propuestas se complementan, que las dos juegan con las acciones de construir y habitar.
Cualquier propuesta de trabajo artístico necesita de un tipo u otro de colaboración, y la pide de una manera. La PAI es maestra en crear espacios de juego en los que jugar juntos es toda una aventura, un aprendizaje y un placer, sin imposiciones, ni exigencias. Además, saben mucho y son generosos con lo que saben. Cuando Un lugar para vivir era solo una idea vaga, Marian puso la biblioteca de la PAI a mi disposición y me entregó libros clásicos sobre la ciudad; Gonzalo me informó sobre la obra de Javier Abad, que luego fue determinante en todo el proyecto y Oswaldo me hizo el ruidófono. Sé que Un lugar para vivir sería otro lugar, y hubiera descubierto menos cosas, sin la PAI.
La fotos las hizo Mamen, que también quiso acompañarnos.
miércoles, 24 de septiembre de 2014
Gente en las calles
Puente de Toledo. Cerca de las 9:30 horas. Lo atravieso andando de camino al taller, Hablar con Arte. Voy contenta. Veo a un hombre vestido con pantalón y camisa a juego de color crudo, moreno, barba oscura, turbante color café, que camina en dirección contraria a mí. Como no estoy acostumbrada a ver a hombres con turbante en Madrid, miro tal vez un poco demasiado. Una manzana más allá he olvidado al hombre del turbante. Lo olvido el resto de la mañana. Lo olvido a mediodía y lo olvido a primera hora de la tarde.
Calle General Ricardos. 19:30 horas. Estoy dando un paseo, acabo de recorrer calles por las que nunca había pasado. Voy sin lentillas, así que mi mirada sobre la ciudad y sus calles es una mirada miope. A veces, es divertido. Una persona camina a mi altura, casi a mi paso. Los dos volvemos la cabeza y nos echamos una mirada rápida, de refilón. Es el hombre del turbante, que ahora camina en mi misma dirección, calle abajo. Lo veo perderse entre la gente, camino del Puente de Toledo. Imagino que lo cruza.
Porque lo veo dos veces, no lo olvido. ¿Qué hace falta para recordar? ¿Qué hace falta para rescatar un rostro, una forma de andar, una mirada, de la multitud de rostros, formas de andar, miradas?
Gente. Gente en las calles. ¿A dónde van? ¿Quiénes son?
Calle General Ricardos. 19:30 horas. Estoy dando un paseo, acabo de recorrer calles por las que nunca había pasado. Voy sin lentillas, así que mi mirada sobre la ciudad y sus calles es una mirada miope. A veces, es divertido. Una persona camina a mi altura, casi a mi paso. Los dos volvemos la cabeza y nos echamos una mirada rápida, de refilón. Es el hombre del turbante, que ahora camina en mi misma dirección, calle abajo. Lo veo perderse entre la gente, camino del Puente de Toledo. Imagino que lo cruza.
Porque lo veo dos veces, no lo olvido. ¿Qué hace falta para recordar? ¿Qué hace falta para rescatar un rostro, una forma de andar, una mirada, de la multitud de rostros, formas de andar, miradas?
Gente. Gente en las calles. ¿A dónde van? ¿Quiénes son?
sábado, 13 de septiembre de 2014
El paseo del señor Grillo
viernes, 12 de septiembre de 2014
Huerto en la terraza CA2M
Iba a escribir que poco a poco la ciudad va animándose, pero la realidad es que soy yo la que poco a poco voy entrando en los días de la ciudad después del descanso vacacional.
En el Centro de Arte 2 de Mayo vuelve el taller de Huerto en la terraza
Una propuesta diferente, interesantísima, para quienes puedan asistir. Una propuesta para pensar la ciudad y la vida en ella desde la labor de las manos y el cultivo. ¡Hay tanto que sembrar! ¡Tanto que cultivar!
En el Centro de Arte 2 de Mayo vuelve el taller de Huerto en la terraza
Una propuesta diferente, interesantísima, para quienes puedan asistir. Una propuesta para pensar la ciudad y la vida en ella desde la labor de las manos y el cultivo. ¡Hay tanto que sembrar! ¡Tanto que cultivar!
jueves, 11 de septiembre de 2014
Como una albañila...
Este domingo, a las 12:30, la primera función de la temporada. Me gusta que sea Un lugar para vivir, y me encanta que sea en La Selecta, un lugar muy especial en Buitrago de Lozoya. Si entras en la página de La Selecta verás una preciosa reseña, escrita por Pepe Henríquez, que presenta el espectáculo. La primera frase dice "Magda Labarga se arremanga como una albañila". Y la palabra albañila me recordó que en la exposición Antes del diluvio encontré que en acadio banû es construir, y ese verbo resuena a través del árabe en albañil. Una palabra y un oficio que nos llega desde los primeros tiempos registrados por escrito: el inicio de la historia. Los acadios fundaron un imperio en Mesopotamia, la tierra de los sumerios. Y todo comenzó en sumeria: ciudades, escritura, leyes, almanaques agrícolas, zodíaco... Para los sumerios la elevación de un edificio se asemejaba a la construcción de un mundo. Me siento orgullosa de ser la albañila que, jugando como una niña, quiere construir un mundo, Un lugar para vivir.
Si quieres saber más cosas sobre los sumerios, he encontrado por las calles de la ciudad virtual La historia empieza en Sumer de Samuel Noah Kramer.
Si quieres saber más cosas sobre los sumerios, he encontrado por las calles de la ciudad virtual La historia empieza en Sumer de Samuel Noah Kramer.
domingo, 20 de julio de 2014
La ciudad tomada
Es La ciudad tomada, de Antonio Muñoz Molina, una interesante reflexión acerca de la ciudad y una invitación a leer "Vida y muerte de las grandes ciudades" de Jane Jacobs.
Vivimos en ciudades y hace falta aprender a defenderlas de la usurpación de unos pocos. Hace años que la publicidad ocupa cada vez más espacio y se encuentra en más sitios, desde las vallas publicitarias en los andenes del metro y fachadas de edificios hasta las carrocerías de los autobuses públicos o los andamios que cubren edificios en rehabilitación y los nombres de los teatros, cualquier hueco puede ser ocupado por anuncios. Nuestras miradas están atrapadas en telarañas de publicidad. Hay lugares que deberían protegerse porque son de todos y significan. Sol es uno de esos lugares.
Dice Muñoz Molina: Vuelvo a Madrid y tomo el metro y cada vez que oigo por los altavoces el nuevo nombre de la línea 2 o la estación de Sol me siento ultrajado en mi ciudadanía. Los nombres son tan públicos como los lugares que designan. Privatizar el nombre de una línea de metro llamándole “Vodafone” es una usurpación de algo tan colectivo y público por naturaleza como el aire de la calle, como las palabras del idioma.
Sí, hay que hacer algo para defendernos de la usurpación del espacio público.
Vivimos en ciudades y hace falta aprender a defenderlas de la usurpación de unos pocos. Hace años que la publicidad ocupa cada vez más espacio y se encuentra en más sitios, desde las vallas publicitarias en los andenes del metro y fachadas de edificios hasta las carrocerías de los autobuses públicos o los andamios que cubren edificios en rehabilitación y los nombres de los teatros, cualquier hueco puede ser ocupado por anuncios. Nuestras miradas están atrapadas en telarañas de publicidad. Hay lugares que deberían protegerse porque son de todos y significan. Sol es uno de esos lugares.
Dice Muñoz Molina: Vuelvo a Madrid y tomo el metro y cada vez que oigo por los altavoces el nuevo nombre de la línea 2 o la estación de Sol me siento ultrajado en mi ciudadanía. Los nombres son tan públicos como los lugares que designan. Privatizar el nombre de una línea de metro llamándole “Vodafone” es una usurpación de algo tan colectivo y público por naturaleza como el aire de la calle, como las palabras del idioma.
Sí, hay que hacer algo para defendernos de la usurpación del espacio público.
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